El Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) continúa avanzando en el desarrollo de TAPP (Transferencias Automáticas de Pagos Peruanos), la nueva infraestructura nacional de pagos inmediatos que permitirá realizar transferencias interoperables entre bancos, cajas, financieras, billeteras digitales y otras entidades autorizadas bajo estándares comunes de interoperabilidad y seguridad. El proyecto se encuentra actualmente en la etapa de implementación tecnológica y certificación de los participantes que formarán parte del piloto previsto para finales de 2026.
En este proceso, Tarjetas Peruanas Prepago (TPP), Entidad Emisora de Dinero Electrónico (EEDE) supervisada por la SBS y operadora de la billetera digital Ligo y de la infraestructura financiera LigoPay, asumirá un triple rol dentro del nuevo ecosistema de pagos. La compañía participa en el proceso de implementación y certificación de TAPP, permitirá que los usuarios de Ligo accedan a las transferencias inmediatas desde la billetera y, mediante LigoPay, pondrá su infraestructura tecnológica a disposición de bancos, cajas, fintechs, billeteras y otras empresas que busquen integrarse al sistema sin desarrollar una conexión propia.
Tres frentes para impulsar el nuevo ecosistema de pagos
Además de habilitar transferencias inmediatas entre personas, TAPP permitirá realizar pagos a comercios, solicitudes de cobro, pagos mediante códigos QR e iniciación de pagos desde aplicaciones autorizadas. Para TPP, esta infraestructura representa una oportunidad para que tanto los usuarios de Ligo como otras entidades desarrollen nuevos servicios sobre una plataforma interoperable.
«La interoperabilidad abre la posibilidad de construir nuevos servicios sobre una infraestructura común. Con TAPP, queremos que tanto nuestros usuarios como otras empresas puedan aprovechar este nuevo sistema de pagos. A través de Ligo ofreceremos la experiencia para las personas, mientras que con LigoPay facilitaremos la conexión de otras entidades al ecosistema, ayudándolas a acelerar su integración y el desarrollo de nuevos servicios», señala Diego Viñas, Product Manager de LigoPay.
Pix y Bre-B muestran que el verdadero impacto va más allá de los pagos inmediatos
La experiencia de Brasil y Colombia demuestra que una infraestructura de pagos inmediatos puede convertirse en una plataforma para desarrollar nuevos servicios financieros. Brasil convirtió a Pix en el principal medio de pago digital del país. Actualmente supera los 175 millones de usuarios y, durante 2025, los pagos cuenta a cuenta representaron el 42% del valor transaccionado en el comercio electrónico, superando por primera vez a las tarjetas de crédito (41%). En Colombia, Bre-B superó los 34 millones de usuarios, procesó más de 670 millones de transacciones y movilizó más de US$25.000 millones en sus primeros meses de operación.
En ese contexto, Diego Viñas considera que el principal aprendizaje para el Perú es que el valor de estas infraestructuras está en permitir que distintos actores innoven sobre una base común. «Pix demostró que una infraestructura de pagos inmediatos puede convertirse en mucho más que un canal para transferir dinero. Cuando existe una base común sobre la cual bancos, fintech y otros participantes pueden innovar, se generan nuevas oportunidades para usuarios, comercios y empresas», comenta.
Asimismo, sostiene que la interoperabilidad cambia la forma en que compiten las entidades financieras. «La interoperabilidad reduce barreras y permite que las entidades compitan desarrollando soluciones más simples, ágiles y relevantes. Esa competencia es la que finalmente impulsa la innovación del ecosistema financiero», agrega Viñas.
La competencia se trasladará de la infraestructura a la experiencia del usuario
Para el especialista, la implementación de TAPP representa una oportunidad para acelerar la innovación y ampliar las alternativas para personas, empresas y comercios, aprovechando las experiencias que ya vienen desarrollándose en otros mercados. «Brasil mostró cómo una infraestructura de pagos inmediatos puede transformar los hábitos de pago cuando alcanza una adopción masiva. Colombia está construyendo un modelo basado en la interoperabilidad desde el inicio. Perú tiene la oportunidad de incorporar esas experiencias para acelerar el desarrollo de un ecosistema financiero más conectado y competitivo», señala.
A juicio de Viñas, el mayor potencial de TAPP estará en facilitar el desarrollo de nuevas soluciones sobre una infraestructura compartida. «TAPP crea una infraestructura compartida sobre la que distintos participantes podrán innovar. Cuando la infraestructura deja de ser una barrera, el foco pasa a generar mejores experiencias para personas y comercios. Ahí es donde realmente se acelera la innovación», concluye.

